“Efecto de la GRATITUD en nuestra salud”

EL DESAPEGO...

¿Hola amigos!

Esta semana deseo hablaros de la “Gratitud”.

Ser agradecidos es de bien nacidos, decía mamá.

Agradecer cada día por otro nuevo día, para mí, es mi mantra personal. 

Cuando miro mi entorno, me digo a mi misma: ¡Gracias! ¡Gracias!  por estar bien, gracias porque veo a mi familia con sus trabajos, tienen un techo donde protegerse, tienen un bocado para llevarse a la boca, tienen calzado, cubren sus cuerpo con ropa… ¡Señor, tengo tanto que agradecerte y tan poco que pedirte!

Pues sí queridos lectores, no somos consientes de la suerte que hemos tenido de nacer en esta parte, donde disponemos de tantos derechos y sobre todo, disfrutamos de nuestras vidas.

Esta claro que todos hemos tenido días difíciles, etapas de sufrimientos, pero al menos a título personal, me han ayudado a crecer como humanidad. Entender que todo pasa por algo.

Llevándolo a la ley de los cinco elementos, la “gratitud” pertenece al elemento fuego: corazón/intestino delgado. Por tal motivo, cuando agradeces, tu corazón es feliz, se pone muy contento. Imaginaros la importancia que tiene ser agradecidos.

Sentir esa felicidad  en tu ser, llevará energía divina a todos tus órganos.

Sin embargo, cuando no somos agradecidos, y nos sentimos infelices, inconformes con nuestras vidas, el corazón se encoje de dolor. El intestino delgado que es donde se fabrican las sustancias que irán a nuestra sangre para nutrir a nuestro organismo, no realiza su función, hay bloqueos energéticos. Quiere decir, que no se realizan las digestiones correctamente, el intestino delgado no absorbe de los alimentos los nutrientes necesarios para vivir en armonía con la Naturaleza, y enfermamos.

Espero en este breve artículo, haya podido trasmitiros la importancia de ser “agradecidos con la vida”.

Sé que muchas personas podrán decir, ¿Cómo voy a ser agradecido si estoy postrado en una cama, me he quedado sin trabajo, me han desahuciado?, etc. —Lo comprendo, suelen decirme esto y mucho más, pero yo les digo, ¿tú te crees que a mí la vida no me ha dado palos? En el año 2017 enterré a mi hijo Daniel, enterrar un hijo, no se lo deseo a nadie, pero mi alma tenía que vivir esa experiencia. No hay día que no agradezca al “Dios de mi corazón”, pienso que nada he traído y nada me llevaré cuando mi alma deje este plano. Agradezco todo lo vivido, porque son experiencias que mi alma debía experimentar para evolucionar. Aprendí que el apego, es sufrimiento. Porque el alma debe pasar por experiencias buenas y menos buenas para crecer, sé que es difícil entender este punto, pero es así. Comprender este punto, me ayudó a liberar mi corazón de la opresión y el dolor, para dejarlo latir con fuerza y entusiasmo para llevar vida a todas las célula que viven en mi cuerpo.

Gracias por leerme, gracias por compartir.

TE INVITO A BARRER

Más información:

Email: rosaeste21@gamial.com

Skype: rosairazuste

Web: https://metamorfosiscelular.amawebs.com/

Deja un comentario