¿Qué esta pasando con la salud mental?

ACIDOS GRASOS - 3-6-9-

Esta semana voy a ponerme seria…

Al escuchar la entrevista a Juanjo Saval Manera, Psicólogo, sentí que tenía que volver a tocar este tema.

Los que habéis leído mi libro: “Sí es posible rejuvenecer sin cirugía estética”, hay material muy valioso de mi experiencia profesional en mis largos cincuenta años en consulta.

Cada semana en mis artículos, intento llevar herramientas para ayudaros a vivir en bienestar. Sabéis que llevo haciendo mucho hincapié que nos hemos alejado tanto de nuestras raíces que desgraciadamente así nos va.

Recuerdo en una de las formaciones del Dr. Barry Sears dijo: nos hemos alejado tanto del camino evolutivo, qué nuestras células no reconocen nuestra forma de alimentarnos hoy en día. O sea, comemos, pero nuestras células al no reconocer lo qué ingerimos, no asimilamos los nutrientes qué nuestro organismo necesita para funcionar correctamente, por ello enfermamos.

Por tal motivo, no nos extraña el informe qué os dejo más abajo, según sanidad.

El consumo de ansiolíticos ha aumentado en España un 57%, según datos de Sanidad.

Llevo varias semanas escuchando en diferentes medios la preocupación sobre el tema de la salud mental en la actualidad. Unos le echan la culpa al COVID 2019, otros a temas culturales, sociales, etc., pero nadie habla de que millones de personas con alteraciones mentales no consume ni han consumido en su vida omega-3. No puedo entender que nadie comente la importancia que tiene la alimentación en nuestra conducta. Exceso de azúcares, falta de ácidos grasos tan importante como el Omega-3.

¿Nadie investiga de verdad este tema?

(Recuerdo de pequeña mi madre nos daba cada día una cucharadita de aceite de hígado de bacalao, aquello sabía fatal, pero mamá decía; para que pienses mejor. Me tapaba la nariz y para dentro…

Os comparto mi secreto antiaging: muchas personas me preguntan, ¿que haces para tener una piel tan bonita? tomo 4 gramos de omega-3 cada día).

En este blog hay artículos sobre las propiedades del Omega-3, y no quiero repetirme. Pero si voy a compartir para que aquellos que desean obtener mejoría en su salud. ¡Entiendan la función que juegan los eicosanoides, hormonas maravillosas! Para ello, es vital comprender que son los Eicosanoides, solo así quizás, pueda despertar vuestra curiosidad.

–Imaginaros la comida, como un medicamento…Sólo así comprenderás la importancia que tiene lo que ingieres en cada momento. Comprender este estilo de alimentarnos, puede cambiar la vida de millones de personas como lo hace desde hace muchos años.

Además, con este artículo deseo reforzar mi artículo sobre las propiedades de los ácidos grasos en el ser humano, 3, 6, 9.

No es un artículo para profesionales, mi cometido es informar y llegar al público en general, utilizando un lenguaje entendible al público en busca de bienestar y salud en términos generales.

–Es un poco largo la información, pero, necesaria para ofrecer una base científica.

Os explico como solía saber el perfil de ácidos grasos en mis pacientes.

—Mandaba a realizar un análisis de sangre donde a través de un estudio del perfil de ácidos grasos omegas 3, 6, 9, de esta manera, sabía cómo se encontraba la persona interiormente.

Porque como decía el Dr. Barry Sears, –las enfermedades inflamatorias, son silenciosas, cuando salen a la luz, muchas veces es tarde. Desde ahí, se intenta equilibrar a cada persona según su patología y necesidades, controlando su alimentación.

¿Qué son los Eicosanoides? Son compuestos similares a hormonas que se forman dentro de nuestras células, cuya misión es: enviar y recibir mensajes de todas las células corporales. Son hormonas auto-crinas. No están destinadas a circular por la corriente sanguínea, como las hormonas endocrinas. En un análisis de sangre corriente no se detectan. Por eso, cada una de los sesenta billones de células que componen el cuerpo puede fabricarlos.

Yo los clasifico en buenos y malos. Las funciones del organismo que éstos afectan, cómo pueden cambiar nuestro humor, pensamiento y comportamiento. Y que cambios podemos realizar en nuestras dietas para conseguir los resultados deseados.

No obstante, tampoco es que necesite cada día muchos ácidos omega-3 u omega-6 o 9: probablemente sólo necesita de cuatro a ocho gramos de ácidos esenciales totales (con una proporción de 4:1 de omega-6 respeto de los omega-3) Esta cantidad le proporciona entre 10 y el 20 por ciento de sus necesidades de grasa, puesto que el varón medio necesita de cuarenta a cincuenta gramos de grasa diarios siguiendo la dieta favorable en la Zona. El equilibrio de la grasa dietética debería proceder de las grasas monoinsaturadas (como el aceite de oliva virgen extra, frutos secos seleccionados o aguacates), que no tienen influencia sobre la insulina o los eicosanoides. Las grasas monoinsaturadas aporta tanto un mejor gusto para el paladar como la capacidad de hacer más lenta la absorción de los hidratos de carbono en la corriente sanguínea, pero no tendrá efecto alguno sobre el equilibrio de los eicosanoides “buenos y malos”, que es lo que intenta mejorar mediante el control de la insulina y de los ácidos grasos esenciales. Si comemos cantidades de alimento de Omega 6 respecto a los de Omega 3 cercanos a una relación de 4:1, estamos en equilibrio. Eso es cercano a lo que debe ser la relación ideal.
Hay varios estudios donde se sabe el consumo de omegas en España, es de 28/1. O sea: omega 6/28 omega 3/1 o nada en muchísimas personas. Ahí tenemos la respuesta a tantas enfermedades degenerativas, e inflamatorias.

Los eicosanoides se están formando y destruyendo constantemente en nuestras células, y tienen una vida muy corta. No pueden ser almacenados o suministrados del exterior.

Tipos de Eicosanoides.

Tenemos los buenos y los malos. Se llaman de esta manera cuando están hechos de Omega 3 o de Omega 6, respectivamente. Actúan en forma contraria, de tal manera que cuando los eicosanoides omega 6, por ejemplo, proinflamatorio, si hay bastante Omega 3 para producir las cantidades de eicosanoides anti-inflamatorios que equilibren, tendremos buena salud.

De una manera similar, producimos diversos eicosanoides que regulan las funciones siguientes:

  • Inflamación, pro y antiiflamación. Importante en muchas enfermedades como la enfermedad cardíaca, la artritis, el asma, fibromialgia, etc.
  • Contracción y dilatación de los vasos sanguíneos.
  • Respuesta inmune.
  • Control de la proliferación de la células-muy importante en cáncer.
  • Control del humor, depresión y ansiedad.
  • Viscosidad de la sangre.
  • Coagulación
  • Balance de los lípidos: colesterol, triglicéridos.
  • Dolor y fiebre.

Podemos ver muy claramente cómo es importante tener un equilibrio de eicosanoides buenos y malos. Por ejemplo, no deseamos tener demasiada coagulación de la sangre que podría hacernos propensos a ataques del corazón. Ni tampoco queremos tener muy poca coagulación, en caso de que tengamos un accidente (Hemorragias).

Igual sucede con los otros eicosanoides, un buen equilibrio es crucial. Podemos ahora ver lo que sucede en el cuerpo cuando comemos en exceso pastas, panes, tortas, aceite de maíz, de girasol, etc., todos llenos de Omega 6.

Puesto que los vegetales que comemos ya contienen Omega 6 en cantidades apropiadas, cuando nos sobrecargamos en alimentos ricos en Omega 6, como nuestras dietas modernas, día tras día, nos enfermamos

El equilibrio de estos eicosanoides afecta cada función de nuestro cuerpo:

  • Nuestros sentimientos.
  • Nuestros pensamientos.
  • Nuestro comportamiento.
  • La velocidad a la que envejecemos.

Las enfermedades degenerativas, como la enfermedad cardíaca, el cáncer, la diabetes, el envejecimiento acelerado, hiperactividad en tantos niños, conductas agresivas como las que estamos padeciendo en este momento, etc., son gobernadas por este equilibrio importante entre el Omega 6 y el Omega 3.

¿Qué Podemos Hacer?
–En consecuencia, la dieta ideal anti envejecimiento controla en cada comida tanto la proporción adecuada de ácidos grasos omega-3, omega-6 y omega 9, como el equilibrio entre proteínas e hidratos de carbono, al mismo tiempo que restringe las calorías totales ingeridas.

Esta estrategia dietética mantiene el equilibrio dinámico de los eicosanoides al controlar los niveles de los verdaderos precursores y las hormonas responsables de activar las enzimas decisivas en el metabolismo de los ácidos grasos esenciales. Al mantener el equilibrio de los percusores de los eicosanoides en una zona o umbral apropiado (después de todo, también necesita algunos eicosanoides <malos> para sobrevivir), también está controlando el flujo de información de su Internet biológico. Si se controla este flujo y se evita una deficiente comunicación hormonal, se habrá empezado a invertir el proceso de envejecimiento.

El desarrollo de enfermedades crónicas (enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer, artritis, fibromialgia, etc.), asociadas con el envejecimiento no es algo que ocurra de la noche a la mañana, sino que es el resultado de agresiones hormonales constantes hechas contra el propio cuerpo. Cuando aparece, es muy posible que ya se haya producido un daño orgánico importante (y posiblemente irreversible).
Así pues, si los eicosanoides actúan como hormonas maestras que controlan este complejo sistema de comunicación hormonal, ¿hay alguna forma de seguir controlando y sintonizando con ese mecanismo definitivo del envejecimiento antes de que aparezca alguna enfermedad crónica? La respuesta es afirmativa, como comento más arriba, realizar el perfil de ácidos grasos esenciales y así sabréis equilibrar si hay alguna descompensación, equilibrando la dieta de cada persona.

Ejercitarse diariamente para bajar la insulina y conseguir todas las ventajas que nos puede traer.
No olviden el omega-3 para toda la familia. Pueden encontrarse aceite de pescado omega 3, libre de metales pesados, impurezas, destilado molecularmente, en dietéticas.

Como siempre digo: La Dieta de la Zona, es una DIETA para el control hormonal. Porque cada alimento que ingiere activará una hormona determinada en tu cuerpo. Tomar conciencia de ello, te puede ayudar a mejorar tu vida o quizás alejarte de penosas enfermedades que aquejan a millones de personas en el planeta. Porque la “dieta de la zona” se puede realizar en cualquier rincón del planeta, adaptando sus comidas al 40% – 30% – 30%. Con ello conseguirán mantener en equilibrio vuestro sistema hormonal.

Ya lo dijo Hipócrates hace más de 2500 años…

“QUE TU ALIMENTO, SEA TU MEDICAMENTO”

Para más información:

SKYPE: rosairazuste

Email: rosaeste21@gmail.com

Web: https://metamorfosiscelular.amawebs.com/

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