
¡Hola queridos lectores!
Este artículo lo dejo a modo de reflexión para el mes de agosto.
Me despido hasta septiembre, tomaré el mes de agosto para descansar. Creo que es necesario alejarnos del bosque para apreciar el panorama en su totalidad. Al menos yo, necesito recogerme de vez en cuando para cargar las pilas y retomar el camino nuevamente con ilusión y esperanzas.
—Como sabéis soy aficionada al futbol, el padre de mis hijos fue un destacado deportista, donde el futbol nos brindó la oportunidad de viajar, conocer paises y diferentes culturas a lo largo y ancho del mundo. Dejando por el camino a grandes amigos. Porque el futbol te brinda la oportunidad no solo de conocer diferentes culturas, sino hacer hermandad.
A raíz del torneo de la Eurocopa, donde millones de españoles disfrutamos en cada partido, al final nuestra selección nos trajo la tan deseada copa, me surgieron muchas preguntas. El tema de la inmigración.
Como sabéis, me gusta manejarme con mis propias experiencias de vida, eso me da más certeza y fuerza para afirmar o desmentir según lo vivido.
—Salimos del Uruguay allá por el año 1967 con las maletas llenas de esperanza en busca de una vida mejor para nosotros y nuestro hijo Daniel. Carlos con solo veintidós, Dany con tres, y yo diecinueve años. Fueron días, meses y años muy duros lejos de nuestras familias, pero la esperanza de alcanzar nuestros objetivos no nos permitió decaer nunca. En el año 1971 nuestro sueño empezaba hacerse realidad, salíamos de Lima/Perú rumbo a España/Sevilla con Dani siete años y Silvia nacida en la hermosa ciudad de Piura con tres años. Nunca olvidaré la acogida de la afición Bética, fueron años maravillosos en la ciudad de Sevilla, donde todavía conservo grandes amigos.
En el año 1973 aterrizamos en nuestro querido Alicante. En el año 1974 vino al mundo Rosita/Tati, donde echamos raíces hasta el día de hoy.
—¿Por qué hice este recorrido a modo de recordatorio?, porque nos sentimos inmigrantes del mundo, tanto yo como mi familia. Estamos agradecidos a esta hermosa tierra/España, donde nos acogió y nos dio la oportunidad de alcanzar nuestros sueños. Una vida digna para todos nosotros, a base de trabajo y sacrificios. Nadie nos ha regalado nada, aprovechando las oportunidades, eso sí, con esfuerzo, constancia y formación, se alcanzan las metas. En el fondo siento que, así como mis abuelos fueron acogidos allá por el año 1897 en Uruguay cuando dejaron España, nosotros sus descendientes, regresamos al hogar setenta y cuatro años después.
Por tal motivo cuando leí la historia de estos dos chavales que actualmente juegan en la selección española: Nico Williams y Lamine Yamal, me remonte a mi propia historia.
Entonces yo me pregunto, ¿somos conscientes que al final somos todos viajeros, hermanos entre sí y lo importante es ser agradecidos y dar lo mejor de cada uno allí donde vives?
Por los estudios que ahora mismo estoy realizando, Antropología, tengo que documentarme mucho y os puedo decir que formamos una unidad con la naturaleza, nada es puro, todo estamos mezclados y deberíamos de ser más solidarios con los inmigrantes. Lógicamente, vaya por delante, que aportando, aquello que puedas aportar. No siendo una carga para la comunidad, sino un apoyo donde todos juntos formemos un mundo mejor.
Os dejo estos vídeos cortitos, donde cada uno nos hará reflexionar y comprender que somos hermanos de sangre nos guste o no.
Muchas veces miro a mis ocho nietos y pienso, ¿adónde plantarán y crecerán sus semillitas?
Recordad que llevas en tu ADN el 50% de tu papá y el 50% de tu mamá. Así hasta el infinito, seguro que al final resultará que somos ¡¡¡familia!!!!
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