
¡Hola queridos lectores!
Esta semana me gustaría hablaros del yo, el ego inferior.
Aprovechando que mi compañero Antonio Moreno Moreno público en Telegram (@seraten) este artículo en su canal, pensé que os ayudaría a entender ciertos puntos que no comprendemos.
—Hice algunos retoques para simplificar el mensaje. Porque como sabéis mi idea es llevar herramientas para aprender a conocernos, saber quienes somos, cómo podemos mejorar como humanidad, pero para ello debemos conocernos mejor.
—No se puede disolver el yo atendiéndolo, porqué le das más poder.
Las palabras me alejan del imperecedero. Atrapados en el tiempo, solo mi atención al yo lo alimenta. ¿Qué hacer? Nada, déjate fluir.
En la finitud del mundo, lleno de ruidos y de agitaciones perseguir una meta que siempre se aleja pues ella se mueve a nuestra misma velocidad. Es como ir detrás de una zanahoria, nunca la alcanzarás. Cuando nos detenemos, la meta se detiene, y el tiempo se detiene con ella.
El frenesí es hijo de la ignorancia, me acuesto en el regazo del silencio y observo los pensamientos, ellos necesitan mi atención para sobrevivir.
El truco está en manifestar o hablar sin pensar, ¿es ello posible? Sí, si abandonamos el personaje, pues el tal personaje le gusta escucharse.
Juzgar que lo hace bien o mal, nunca está contento, la vida le angustia. El ego inferior siempre esta compitiendo con el mismo.
Observa al personaje, sin juzgarlo dejando que se manifieste.
Cuando se da cuenta que no le sigues que lo abandonas te imita y entra en el silencio contigo fusionándose con el Ser. Paladea la paz y le gusta, entonces deja de sufrir persiguiendo metas inalcanzables.
Se abraza a ti como Ser, y se entrega, es ahí cuando el ego, el yo, empieza a disolverse Cuando su entrega es completa se produce el despertar en donde el yo se diluye en el espacio de la totalidad. Es cuando comprendes que el ego inferior ha sido devorado por el EGO superior. Sientes en tu interior una paz inmensa, ya nunca más tendrás que luchar con tus sombras…
Conseguir esta metamorfosis no es fácil, pero a medida que vas comprendiendo las reglas del juego, es cuando entiendes que este proceso es necesario para crecer y así, evolucionar en la materia.
Querido lector, espero haberte ayudado a comprenderte mejor. Y no dejes de intentarlo, porque el ego lleva millones de años sobre el planeta.
Recuerda que viaja en tu ADN, de ti dependerá el desapego a ciertas normas del sistema y responsabilizarte de pasar de oruga a mariposa…
PD: No se trata de anular tu yo, porque cada uno de nosotros somos diferentes y aportamos a la masa nuestras experiencias. Pero si somos guiados por nuestro EGO superior, os aseguro que nos irá mejor.
Porque un padre siempre desea lo mejor para sus hijos.
El EGO superior es el padre, la energía divina que al unirse con el ego inferior, la materia, creará al nuevo hombre hijo del cosmos.

Gracias, gracias, gracias.
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