
¡Hola amigos!
Esta semana voy a contaros como vivo la NAVIDAD. Mejor dicho, el significado que tiene para mí.
Cómo es normal, con el paso de los años, he ido cambiando mi visión de esta celebración.
En la actualidad, suelo hacer un repaso de todo lo vivido, donde analizo el año y las experiencias que han dejado en mi vida. ¡He tenido doce meses nuevos en mi vida!
Este año 2024, ha sido un año lleno de nuevos acontecimientos, donde he tenido que sobrevivir a cambios importantes en términos generales. Analizo como han afectado en mí ser interior, todos esos cambios.
En una hoja en blanco, pongo positivo/negativo. Cuando he terminado este proceso, leo y releo cada lado. Después, hago un ejercicio donde del lado negativo escribo lo positivo de esa experiencia, lo mismo del lado positivo, porque en este plano, todo es dualidad, todo tiene su revés. (Yin/Yang) Al finalizar, comprendo que he tenido que vivir esas experiencias para aprender, crecer y liberar mi alma de creencias y apegos. O sea, sopeso los dos lados, donde razono el mensaje que la vida me ha querido enviar. Cuando sabes interpretar cada experiencia, sea la que sea, aprendes y comprendes que era necesario vivir esa experiencia para crecer como humanidad.
La NAVIDAD: ¿El significado que tiene para mí? , es la oportunidad de crecer, de nacer a una nueva vida. Es el momento de abandonar el cuerpo viejo y estrenar el nuevo traje. (Una metamorfosis)
Cuando miro el recorrido de estos doce meses, me llena de alegría, porque comprendo que soy una superviviente, que los escollos, me han hecho más fuerte, más sabia para afrontar el nuevo año que la vida tiene para mí y he de vivirlo si o sí.
Cuando las crisis tocan nuestras vidas, hay que reinventarse sí o sí, somos supervivientes. Pienso que por algo nos ha tocado vivir cada momento, había que aprender algo…
Empezar un año nuevo con entusiasmo, y la confianza en que será mejor que el año que dejamos atrás. Gracias a las vivencias adquiridas, siento que con todo lo aprendido, podré desarrollarlo en el nuevo año. Compartiendo la vida con aquellas personas que se crucen en mi camino.
Recuerdo los consejos de mi madre, decía: «las crisis no son un desorden, son experiencias de vida para mejorar, corregir aquello que hemos hecho mal, modificando el camino«.
En este aspecto que hablamos de la humanidad, es la ruptura del orden que sucede para generar un orden nuevo. Nos estamos reformando, reinventando, haciendo algunos cambios en nuestras vidas. Estamos en un instante de cierre de ciclo existencial y comenzamos uno nuevo.
Tomar conciencia no es fácil, pero es posible para todos los que se abran a la experiencia y decidan seguir adelante con la evolución, adaptándose a los cambios.
Practiquemos la alegría de vivir, dejemos que florezca nuestra Luz interior, cerremos juntos las heridas humanas con AMOR y permitamos la manifestación de una realidad armoniosa donde todos tengamos espacio para desplegar las alas del alma.
Avancemos con alegría en el anclaje de la nueva era, y trasmitamos confianza al que duda: que todos sepan que es posible el nuevo mundo que ya comenzamos a vislumbrar.
No nos dejemos abrumar por el noticiero y los miedos que trae, porque el miedo paraliza, y no nos permite ser creativos.
El cortisol, producido en las glándulas suprarrenales por el miedo, nos hace vivir en el desánimo, y además, debilita el sistema inmunológico.
Necesitamos saber acerca del lado oscuro solo lo suficiente como para comprender cuán necesarios somos. Cada uno de nosotros es una pieza importante del puzle que forma la humanidad. También debemos tomarnos el tiempo para crear nuestro propio sueño de Luz, y olvidar los miedos que nuestro entorno, en ciertos días, nos llena de dudas.
¿Temes por tu existencia? Nunca olvides que nacemos, crecemos, vivimos, nos reproducimos y morimos.
Un día me quedé absorta observando La flor de un día. Ese día de vida, lo único importante para ella es mostrarnos su belleza, su colorido…, mañana, dejará de existir. No sabemos cuanta vida tenemos por delante, pero demos lo mejor de nosotros mientras estemos aquí.
¿Por qué las crisis desde siempre?, simplemente son cambios y nada más.
Las vivencias del año 2024 nos deben servir como experiencia, pero no condicionar el año que entra. Es la oportunidad de crear nuestro futuro con la ilusión en que podemos cambiar y mejorar nuestro día a día. Porque todo se puede mejorar siempre que aprendamos a gestionar nuestras creencias, emociones y pensamientos.
Te deseo un feliz año 2025 y sobre todo, planifica tú día a día y para tu sorpresa verás a final de año, los resultados.
Espero te haya gustado como interpreto la NAVIDAD. Para mí, es la oportunidad de ser testigo del NACIMIENTO de mi ser más profundo a una nueva vida.
Este artículo, será el ultimo de este año 2024.
Hasta el año que viene, donde volveré con herramientas para seguir viviendo en armonía con la madre Naturaleza.
—Cuando la humanidad comprenda que su cuerpo es parte de la tierra, que todo lo que conforma el planeta: piedras, tierra, agua, vegetación, animales y humanidad, somos UNO. Qué toda esta amalgama, habita como última especie dentro de cada uno de nosotros, serás libre para volar, y regresar al los brazos del padre… Dejarás de ser gusano para convertirte en mariposa. Esa es la metamorfosis de la materia, el gran secreto guardado dentro de tu ser.
PD: Quiero dejar un mensaje a mis hermanos de la Comunidad Valenciana. Soy consciente que el sufrimiento que pasaron con la DANA, tuvo que ser aterrador. Pero os animo a que seáis como el ave fénix, resurgir de vuestras cenizas, será la única alternativa. Confiar en qué todo volverá a su normalidad. La esperanza es lo último que debemos perder.
Viví en primera persona la guerra de San Salvador (año 1986) y para postre un terremoto, pobre gente, pero su espíritu de lucha jamás los abandono. Enterraban a sus muertos y cada día volvían a la lucha… Una enseñanza de vida y de pundonor. (En mi libro: Si, es posible rejuvenecer sin cirugía estética, le dedico un capitulo).

